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EL PLANETA INQUIETO. Por Julio Stampone

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  “Y sin embargo, se mueve” Galileo Galilei   El tour espacial Sin dudas, al hablar de un planeta inquieto me estoy refiriendo a la Tierra. Utilizo un calificativo que suele aplicarse a personas o animales, pero que considero pertinente y adecuado dado que, en su etimología, "inquieto" significa literalmente “falto de reposo o quietud”, y precisamente así es nuestro mundo.   Desde sus orígenes como tal hace 4600 millones de años —e incluso antes, durante su proceso de gestación por acreción acumulando materia de su entorno espacial— no ha dejado de moverse. Rota sobre su propio eje a una velocidad de 1670 km/h en el ecuador (y no nos despeinamos), gira en torno al Sol viajando a 107.200 km/h y se traslada con este y su séquito de planetas del sistema solar alrededor del centro de la Vía Láctea a un ritmo de unos 828.000 km/h. Y, como si esto fuera poco, a su vez toda nuestra galaxia se desplaza en un Universo en expansión a algo más de 2 millones de kilómetr...

LOS TRES TRIUNFOS DE LA CIENCIA SOBRE EL NARCISISMO DE LA SOCIEDAD. Por Julio Stampone

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  Con solo temer a la mediocridad, ya se está a salvo. Sigmund Freud (1856-1939)                Los triunfos  mencionados en el acápite están referidos a los planteados por el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud , quién en un ensayo de 1917 titulado “Una dificultad del psicoanálisis”, desarrolla el concepto de las “tres heridas al narcisismo de la humanidad”. Estas heridas, consideradas “ofensas”, fueron causadas por la investigación científica, que en su afán de búsqueda de la verdad produjo graves heridas en el amor propio de influyentes y dominantes sectores de la sociedad. Entre las afrentas está su propia teoría psicoanalítica, que según él, constituye la humillación más impactante. Para entender el significado de la expresión “heridas al narcisismo”; basta con recordar el mito griego  de Narciso que cuenta la historia de un joven de extraordinaria belleza que despreciaba a todo aquél...

EL ALTO PRECIO DE LA VERDAD CIENTÍFICA. TRES HISTORIAS TEÑIDAS DE DRAMA. Por Julio Stampone

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“Cambiaré de opinión tantas veces y tan a menudo como adquiera nuevos conocimientos… Compadezco de todo corazón a todos los que después de haber adquirido y expresado una opinión no puedan abandonarla nunca más”.                                                              Florentino Ameghino (1854-1911)   El sabio que temió postular su teoría heliocéntrica, Nicolás Copérnico (1473-1543). Él nació en Thorn o Torún, Prusia Real, Reino de Polonia, hoy República de Polonia. Si bien la idea del heliocentrismo había sido formulada dieciocho siglos antes por el astrónomo y matemático griego Aristarco de Samos (310 a.C. – 230 a.C.), quién anticipándose a su tiempo demostró que la Tier...