EL PLANETA INQUIETO. Por Julio Stampone
“Y sin embargo, se mueve” Galileo Galilei El tour espacial Sin dudas, al hablar de un planeta inquieto me estoy refiriendo a la Tierra. Utilizo un calificativo que suele aplicarse a personas o animales, pero que considero pertinente y adecuado dado que, en su etimología, "inquieto" significa literalmente “falto de reposo o quietud”, y precisamente así es nuestro mundo. Desde sus orígenes como tal hace 4600 millones de años —e incluso antes, durante su proceso de gestación por acreción acumulando materia de su entorno espacial— no ha dejado de moverse. Rota sobre su propio eje a una velocidad de 1670 km/h en el ecuador (y no nos despeinamos), gira en torno al Sol viajando a 107.200 km/h y se traslada con este y su séquito de planetas del sistema solar alrededor del centro de la Vía Láctea a un ritmo de unos 828.000 km/h. Y, como si esto fuera poco, a su vez toda nuestra galaxia se desplaza en un Universo en expansión a algo más de 2 millones de kilómetr...